El trago amargo de Dios

Pbro. Jose Luis Cardona Rdz.


Juan 18: 1-11 NBLA

Traición y arresto de Jesús

Después de decir esto, Jesús salió con Sus discípulos al otro lado del torrente[a] Cedrón, donde había un huerto en el cual entró Él con Sus discípulos. 2 También Judas, el que lo iba a entregar[b], conocía el lugar porque Jesús se había reunido allí muchas veces con Sus discípulos. 3 Entonces Judas, tomando la tropa romana[c], y a varios guardias de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue* allá con linternas, antorchas y armas.

4 Jesús, sabiendo todo lo que le iba a sobrevenir, salió y les dijo*: «¿A quién buscan?». 5 «A Jesús el Nazareno», le respondieron. Él les dijo*: «Yo soy[d]». Y Judas, el que lo entregaba, estaba con ellos. 6 Y[e] cuando Él les dijo: «Yo soy[f]», retrocedieron y cayeron a tierra. 7 Jesús entonces volvió a preguntarles: «¿A quién buscan?». «A Jesús el Nazareno», dijeron. 8 Respondió Jesús: «Les he dicho que Yo soy; por tanto, si me buscan a Mí, dejen ir a estos».

9 Así se cumplía la palabra que había dicho: «De los que me diste, no perdí ninguno». 10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la sacó e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco. 11 Jesús le dijo a Pedro: «Mete la espada en la vaina. La copa que el Padre me ha dado, ¿acaso no he de beberla?».